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Los cuatro acuerdos: PRIMER ACUERDO


"Los toltecas eran un pueblo de cultura milenaria del centro de México. Comparables a los Aztecas, aunque menos numerosos y también menos conocidos. Eran considerados "hombres y mujeres de conocimiento"... algunos antropólogos les definieron como una nación o raza, sin embargo, algunos estudios les consideran científicos y artistas que formaron una sociedad para estudiar y conservar el conocimiento espiritual y las prácticas de sus antepasados. Después de la colonización se vieron dispersados, pero su sabiduría ancestral fue transmitida de generación a generación. El Dr. Miguel Ruiz lo que hace en su libro "Los cuatro acuerdos" es resumirla y darla a conocer. Los párrafos entre comillas son trozos textuales del libro.


El conocimiento tolteca surge de la misma unidad esencial de la verdad de la que parten todas las tradiciones esotéricas sagradas del mundo. Aunque no es una religión, respeta a todos los maestros espirituales que han enseñado en la tierra, y si bien abarca el espíritu, resulta más preciso describirlo como una manera de vivir que se distingue por su fácil acceso a la felicidad y el amor."


"Los adultos que nos rodeaban captaron nuestra atención y, por medio de la repetición, introdujeron información en nuestra mente. Así es como aprendimos todo lo que sabemos. Utilizando nuestra atención aprendimos una realidad completa, un sueño completo. Aprendimos cómo comportarnos en sociedad: qué creer y qué no creer; qué es aceptable y qué no lo es; qué es bueno y qué es malo; qué es bello y qué es feo; qué es correcto y qué es incorrecto. Ya estaba todo allí: todo el conocimiento, todos los conceptos y todas las reglas sobre la manera de comportarse en el mundo."


"Tú no escogiste tu lengua, ni tu religión ni tus valores morales: ya estaban ahí antes de que nacieras. Nunca tuvimos la oportunidad de elegir qué creer y qué no creer. Nunca escogimos ni el más insignificante de estos acuerdos. Ni siquiera elegimos nuestro propio nombre. De niños no tuvimos la oportunidad de escoger nuestras creencias, pero estuvimos de acuerdo con la información"."El resultado es que nos rendimos a las creencias mediante nuestro acuerdo".


Con esta introducción nos lleva a ver que nada elegimos: idioma, creencias, religión, conceptos, comportamientos sociales, etc........... Defiende (me refiero siempre al libro) el agradecimiento a lo recibido basándose en que nos ofrecieron lo mejor que supieron y pudieron. Nos enseñaron lo que sabían y aquello en lo que creían. Así que, teniendo en cuenta esto, hemos de agradecer lo recibido. Lo cual no quita que todo lo anterior es cierto y también las personas a título individual consideren que muchas de las cosas que nos enseñaron y en las que creemos sean erróneas. Esto es referido a la "domesticación (enseñanzas recibidas) del individuo". Insiste en la idea de que fuimos enseñados en base al miedo, la culpa, la censura de que somos malos y hemos de ser buenos..... etc.


La ATENCIÓN es la capacidad que tenemos de discernir y centrarnos en aquello que queremos percibir. Utilizando la atención aprendimos una realidad completa. Aprendimos cómo compórtanos en sociedad: qué creer y que no creer.La necesidad de atención se vuelve muy fuerte y continua en la edad adulta.


EL LENGUAJE ES EL CÓDIGO QUE UTILIZAMOS LOS SERES HUMANOS PARA COMPRENDERNOS Y COMUNICARNOS. CADA LETRA, CADA PALABRA DE CADA LENGUA, ES UN ACUERDO.


Nunca tuvimos la oportunidad de elegir que creer y qué no creer. Ni siquiera elegir nuestro propio nombre. La única forma de almacenar es por acuerdo. Tan pronto como estamos de acuerdo con algo, nos lo creemos y a eso le llamamos Fe. TENER FE ES CREER INCONDICIONALMENTE.


Aprendemos a juzgar: Nos juzgamos a nosotros mismos, juzgamos a otras personas a nuestros vecinos... Armamos un sistema de creencias y aunque esté mal armado nos sentimos culpables por lo que hacemos o dejamos de hacer de acuerdo a este sistema y éste es el que nos genera miedo. A los seres humanos les resulta normal sufrir, vivir con miedo y crear dramas emocionales. Si observamos la sociedad humana, comprobamos que es un lugar en el que resulta muy difícil vivir, porque está gobernado por el miedo. En el mundo entero vemos sufrimiento, cólera, venganza, adicciones, violencia en las calles y una tremenda injusticia. Seguimos buscando cuando todo ya está en nosotros. No hay ninguna verdad que encontrar. Donde quiera que miremos todo lo que vemos es la verdad pero, debido a los acuerdos y creencias que hemos almacenado en nuestra mente, no tenemos ojos para verla. No vemos la verdad porque estamos ciegos. Lo que nos ciega son todas esas falsas creencias que tenemos en la mente. Necesitamos sentir que tenemos razón y que los demás están equivocados. Confiamos en lo que creemos, y nuestras creencias nos invitan a sufrir. Nos resulta imposible ver que no somos libres. Estar vivos es nuestro mayor miedo. No es la muerte; nuestro mayor miedo es arriesgarnos a vivir: Correr el riesgo de estar vivos y de expresar lo que realmente somos.


Hemos aprendido a vivir intentando satisfacer las exigencias de otras personas. Hemos aprendido a vivir según los puntos de vista de los demás por el miedo a no ser aceptados y de no ser lo suficientemente buenos para otras personas. Intentamos complacer especialmente a las personas que nos aman, como papá y mamá, nuestros hermanos o hermanas mayores, nuestros maestros, sacerdotes. Al tratar de ser lo suficientemente bueno para ellos, creamos una imagen de perfección, pero no encajamos en ella. Nos da mucho miedo que alguien descubra que no somos lo que pretendemos ser. También juzgamos a los demás según nuestra propia imagen de perfección y, naturalmente, no alcanzan nuestras expectativas.


NADIE EN TODA TU VIDA, TE HA MALTRATADO MÁS QUE TÚ MISMO.


Si cometemos un error delante de los demás, intentamos negarlo y taparlo.

LOS ACUERDOS QUE SURGEN DEL MIEDO REQUIEREN UN GRAN GASTO DE ENERGÍA, PERO LOS QUE SURGEN DEL AMOR, DE LO EMOTIVO NOS AYUDAN A CONSERVAR NUESTRA ENERGÍA E INCLUSO A AUMENTARLA.


Si somos capaces de reconocer que nuestra vida está gobernada por nuestros acuerdos y el sueño de nuestra vida no nos gusta, necesitamos cambiar los acuerdos. Cuando finalmente estemos dispuestos a cambiarlos, habrá cuatro acuerdos que nos ayudaran a romper aquellos otros que surgen del miedo y agotan nuestra energía.



EL PRIMER ACUERDO


SÉ IMPECABLE CON TUS PALABRAS


El primer acuerdo es el más importante y también el más difícil de cumplir. Es tan importante que sólo con él ya serás capaz de alcanzar el nivel de existencia que yo denomino ¨El cielo en la tierra¨.


Este primer acuerdo parece simple, pero es sumamente poderoso.


TU INTENCIÓN SE PONE DE MANIFIESTO A TRAVÉS DE TUS PALABRAS. LO QUE SUEÑAS, LO QUE SIENTES Y LO QUE REALMENTE ERES, LO MUESTRAS POR MEDIO DE LAS PALABRAS.


Las palabras son la herramienta más poderosa que tiene como ser humano, el instrumento de la magia. Pero son como una espada de doble filo: Pueden crear el sueño más bello o destruir todo lo que te rodea. Uno de los filos es el uso erróneo de las palabras, que crean un infierno en vida. El otro es la impecabilidad de las palabras, qué sólo engendrará belleza, amor... Según cómo las utilices, las palabras te liberarán o te esclavizarán aún más de lo que te imaginas. Toda la magia que posees se basa en tus palabras. Son pura magia y si las utilizas mal, se convierten en magia negra. Esta magia es tan poderosa, que una sola palabra puede cambiar una vida o destruir millones de personas. Hace años, en Alemania, mediante el uso de las palabras, un hombre manipuló a un país entero de gente muy inteligente. Los llevó a una guerra mundial sólo con el poder de sus palabras. Convenció a otros para que cometieran los más atroces actos de violencia. Activó el miedo de la gente y, de pronto, como una gran explosión, empezaron las matanzas y el mundo estalló en guerra.


Tú plantas una semilla, un pensamiento, y éste crece. Las palabras son como semillas ¡y la mente humana es muy fértil! Fíjate en el ejemplo de Hitler: Sembró todas aquellas semillas de miedo, que crecieron muy fuertes y consiguieron una extraordinaria destrucción masiva.


Debemos comprender cuál es el poder que emana de nuestra boca. Una palabra es como un hechizo, y los humanos utilizamos las palabras como magos de magia negra, hechizándonos los unos a los otros imprudentemente. Todo ser humano es un mago y, por medio de las palabras, puede hechizar a alguien o liberarlo de un hechizo. Contínuamente estamos lanzando hechizos con nuestras opiniones. Por ejemplo, me encuentro con un amigo y le doy una opinión que se me acaba de ocurrir. Le digo: ¨¡Mmmm! Veo en tu cara el color de los que acaban teniendo cáncer.? Si escucha estas palabras y está de acuerdo, desarrollará un cáncer en menos de un año. Ese es el poder de las palabras. Las palabras captan nuestra atención, entran en nuestra mente y cambian, para bien o para mal, nuestras creencias.


SER IMPECABLE CON TUS PALABRAS ES NO UTILIZARLAS CONTRA TI MISMO.


Si te veo en la calle y te llamo estúpido, puede parecer que utilizo esa palabra contra ti, pero en realidad la utilizo contra mí mismo, porque tú me odiarás por ello y tu odio no será bueno para mí. Si te amo tú me amarás, si te doy odio tú me odiarás. Acción y reacción. Si siento gratitud por ti, tú la sentirás por mí. Si soy egoísta contigo tú lo serás conmigo. Ser impecable con tus palabras significa utilizar tu energía correctamente, en la dirección de la verdad y el amor por ti mismo. Si llegas a un acuerdo contigo para ser impecable con tus palabras, eso bastará para que la verdad se manifieste a través de ti y limpie todo el veneno emocional que hay en tu interior. Pero llegar a este acuerdo es difícil porque hemos aprendido a hacer precisamente todo lo contrario. Hemos aprendido a hacer de la mentira un hábito al comunicarnos con los demás y, aún más importante, al hablar con nosotros mismos. No somos impecables con nuestras palabras.


MUCHAS VECES USAMOS LAS PALABRAS PARA MALDECIR, PARA CULPAR, PARA REPROCHAR, PARA DESTRUIR. EN GENERAL, UTILIZAMOS LAS PALABRAS PARA PROPAGAR NUESTRO VENENO PERSONAL: PARA EXPRESAR RABIA, CELOS, ENVIDIA Y ODIO.


Con el uso erróneo de las palabras, nos perjudicamos los unos a los otros y nos mantenemos mutuamente en estado de miedo y duda. Los chismes son magia negra de la peor clase, porque son puro veneno. Aprendimos a contar chismes por acuerdo.Contar chismes se ha convertido en la principal forma de comunicación en la sociedad humana. El chismorreo es comparable a un virus informático. Pero con una intención dañina. Uno ni se percata de ello pero es mucho el daño que hace.


Si eres impecable con tus palabras verás cuantos cambios ocurren en tu vida. En primer lugar, cambios en tu manera de tratarte y en tu forma de tratar a otras personas, especialmente a aquellas a las que más quieres. La impecabilidad en tus palabras también te proporcionara inmunidad frente a cualquier persona que te lance un hechizo. Solamente recibirás una idea negativa si tu mente es un campo fértil para ella.


TÚ DECIDES SI LLEGAS O NO A ESTABLECER UN ACUERDO CONTIGO MISMO: SOY IMPECABLE CON MIS PALABRAS. ESTE ES EL PRIMER ACUERDO AL QUE DEBES LLEGAR SI QUIERES SER LIBRE, SER FELIZ Y TRASCENDER EL NIVEL DE EXISTENCIA DEL INFIERNO.


Dite a ti mismo que eres una persona maravillosa, fantástica. Dite cuánto te amas. Utilizas las palabras para romper todos esos acuerdos que te hacen sufrir.


SEGUNDO ACUERDO

NO TE TOMES NADA PERSONALMENTE


TERCER ACUERDO

NO HAGAS SUPOSICIONES


CUARTO ACUERDO

HAZ SIEMPRE LO MÁXIMO QUE PUEDAS



Extraído del Libro ?Los Cuatro Acuerdos?del Dr. Miguel Ruiz.



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