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Yoga significa UNION: esta es su meta. Alcanzar la unión del hombre, que es finito y el Espíritu,
que es infinito. En sus tradiciones milenarias el Yoga propone diversos caminos para llegar a la
trascendencia: Hathayoga, a través del trabajo corporal y respiratorio. Rajayoga, el trabajo con la
mente. Karmayoga, centrado en la acción correcta. Gnaniyoga, del conocimiento superior. Bhaktiyoga
es el camino de la devoción.
Aquí en occidente, se han tomado los múltiples beneficios que su práctica promueve y se ha propuesto
como una práctica de ejercicios y posturas, acompañado de una práctica respiratoria, con la
conciencia atenta al trabajo A través de la atención plena a la tensión-relajación, los movimientos
lentos, las posturas sostenidas, respirando conscientemente, nos vamos contactando gradualmente con
nuestro interior, produciendo múltiples beneficios, desde mayor flexibilidad, mejor digestión, hasta
reducción de los pensamientos que a veces nos inundan, pareciendo tener vida propia. Si a esto le
sumamos la práctica meditativa, los resultados pueden ser más que interesantes. A esta práctica
amplia y equilibrada se la denomina Yoga Integral.
Una de las claves del yoga es tener logros a través del trabajo continuo, sostenido, consciente,
respetando las posibilidades actuales del cuerpo. Es fundamental que el ser humano reconozca y
respete sus propios tiempos. El Yoga le da la oportunidad de elongar sus músculos, de equilibrar su
energía y de encontrar la armonía con su propia naturaleza, propiciando la salud, tanto en forma
preventiva como recuperando gradualmente las posibilidades del cuerpo de acuerdo a la dolencia que
ya se halle instalada (problemas articulares, circulatorios, digestivos, etc.)

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